Señalética para Comercios: Cómo Vender Más con Vinilos y Cartelería
La vidriera atrae, pero… ¿Cómo vende un local por dentro?
En la nota anterior, hablamos de cómo la comunicación visual construye cultura dentro de una empresa. Hoy quiero que salgamos de la oficina y nos paremos en la vereda, para observar a los comercios.
Todos los que nos dedicamos a esto dedicamos tiempo y esfuerzo a la vidriera. Es el gran anzuelo para llamar la atención en una calle llena de ruido. Pero he aprendido algo fundamental en todos estos años: la venta casi nunca se cierra en la vereda. Se define en el viaje silencioso que hace la gente una vez que cruza la puerta de un local.
Y en ese viaje, la comunicación visual es el mejor vendedor silencioso.
Pensemos en esto: un local le está hablando a cada persona que entra, mucho antes de que un empleado pueda decirle “buen día”. Cada cartel, cada vinilo en la pared, cada indicador de precios es parte de una conversación. La pregunta que debemos hacernos como comerciantes es: ¿qué está diciendo ese local? ¿Está ayudando a vender o está generando confusión?
Basado en mi experiencia, este es el recorrido que la comunicación visual debería trazar para el cliente:
- El Primer Saludo: Más allá de la Puerta. El cliente entró. El primer objetivo está cumplido. Ahora hay tres segundos para confirmar que tomó la decisión correcta. Un vinilo en el piso con una frase de bienvenida o un gráfico en la pared que muestre el espíritu de la marca no es decoración, es una reafirmación. Le estamos diciendo al cliente: “Entrá con confianza, este lugar es para vos”.
- El Mapa del Tesoro: La Guía Silenciosa. A nadie le gusta sentirse perdido. Si un comercio tiene distintas secciones (Ofertas, Nueva Colección, etc.), la señalética es clave. Unos carteles aéreos claros o unos vinilos bien ubicados funcionan como un mapa. Guían al cliente de forma intuitiva hacia lo que busca, le ahorran tiempo y frustración. Un cliente que encuentra fácil lo que quiere, es un cliente que compra.
- La Conversación en la Estantería. El cliente se detiene frente a un producto. ¿Qué información se le puede dar? Pequeños carteles que explican un beneficio (“100% Cuero”), que anuncian una promoción (“3×2 en este producto”) o incluso un simple QR que lo lleve a un video, son formas de responder preguntas antes de que se las hagan. Se está agregando valor y facilitando la decisión de compra.
- El Empujón Final: La Zona de Caja. El mostrador no es solo para cobrar. Es la última oportunidad para comunicarse. Un pequeño cartel con una oferta de último momento, un recordatorio del programa de fidelidad o simplemente un agradecimiento bien visible cierran la experiencia de forma positiva y pueden aumentar el ticket promedio.
En Gráfica Astro, cuando un comerciante nos pide “un cartel”, siempre le preguntamos: “¿Qué querés que haga ese cartel?”. No se trata de imprimir por imprimir. Se trata de crear herramientas que trabajen para el negocio, que ordenen, que guíen y que, en silencio, ayuden a vender. He visto locales transformarse, no por cambiar los productos, sino por cambiar la forma en que se comunican visualmente.
Cada local tiene una voz. Nuestro trabajo como comerciantes es asegurarnos de que diga exactamente lo que queremos comunicar.
Un saludo,
Adrián Fernández
