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La embajadora silenciosa: Por qué la papelería de tu empresa habla de vos antes que nadie

En el mundo de hoy, con la tecnología avanzando a toda velocidad, escucho una frase muy seguido: “el papel ya fue”. Y entiendo el pensamiento, pero desde mi experiencia les digo que es una verdad a medias. La papelería comercial nunca muere; lo que muere es el volumen. Su rol ha cambiado: ya no es un simple trámite, ahora es una herramienta de marketing estratégico.

Hace muy poco, me invitaron a una mesa de empresarios. Estaba el gerente de un hotel importantísimo de Buenos Aires, dueños de empresas de insumos hospitalarios, importadores… en fin, pymes pujantes, gente de negocios en pleno funcionamiento. Al terminar la charla, el disertante nos animó a intercambiar contactos para generar nuevas oportunidades. Éramos diez en la mesa. Y en ese preciso momento, ocurrió algo que me dejó pensando: el único que sacó tarjetas de presentación fui yo.

En los días siguientes, recibí el llamado de dos de esos empresarios. No me llamaron por ser el mejor, sino por ser el único que les dio una herramienta para recordarme y contactarme. Los otros ocho perdieron, como mínimo, la oportunidad de una conversación.

Esa anécdota demuestra el nuevo poder de la papelería. Permítanme compartir dos ideas clave:

  1. La Tarjeta de Presentación es una Flecha, no un Papelito.

Una tarjeta ya no es solo para dejar tus datos. Su trabajo es ser como una flecha: debe lanzarse desde el punto A (el encuentro) para clavarse en el punto B (la agenda de tu futuro cliente). Su misión es sobrevivir al olvido post-reunión. Por eso hoy es fundamental que lleve un código QR. El QR es el puente. Le permite a la otra persona, en un momento personal y tranquilo, lejos del apuro del evento, escanear y agendarte con un solo clic. Una vez que tus datos están en su celular, la tarjeta cumplió su misión. Difícilmente se tire antes de eso.

  1. El Sobre es el Anzuelo de la Curiosidad.

“Pero la factura ya la mando por mail”, me dicen muchos. Y está perfecto. Pero pensemos en esto: ¿quién se resiste a abrir un sobre cerrado que llega con su nombre? Nadie. Todos abrimos un sobre por pura curiosidad. Ese es el momento de marketing más económico y efectivo que existe. Enviar la factura física dentro de un sobre membretado de calidad nos da una excusa para entregar algo más. Adentro, junto con la factura, podemos sumar un beneficio real y sostenible para la próxima compra: un voucher, una gift card, un descuento especial. Es un valor agregado que fortalece el ecosistema con nuestro cliente.

Detrás de cada comercio hay una pyme que quiere florecer y subir esa escalera del crecimiento de la que hablamos en notas anteriores. Creer que la tecnología reemplaza todo es un error. La tecnología es una aliada, pero la papelería comercial bien pensada se ha convertido en un acto de diferenciación. Es una campaña publicitaria personal, económica y perdurable que hace sentir a nuestro cliente valorado y lo mantiene cautivo en el mejor de los sentidos.

Un saludo,

Adrián Fernández