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Papelería de marketing vs. Papelería fiscal: Los errores que te cuestan clientes

En la nota anterior hablamos de cómo la papelería se ha transformado en una potente herramienta de marketing. Hoy quiero que profundicemos en algo que veo a diario: la enorme confusión que existe entre cumplir una obligación y aprovechar una oportunidad.

Existen dos universos en la papelería de un negocio. El primero es el de la obligación: los talonarios de facturas con los requerimientos de ARCA (Ex AFIP), los remitos, todo lo que es indispensable para operar legalmente. Cumplir con esto es, simplemente, parte del juego.

El segundo universo, el que la mayoría ignora, es el de la oportunidad. Aquí es donde entran las tarjetas de presentación, las carpetas, las hojas membretadas, y también esas piezas que tienen un enorme valor residual: las gift cards, los cuadernos de regalo, las notas de bienvenida, los anotadores. Esta es la papelería que no te exige la ley, pero que te exige el mercado si querés crecer.

El problema es que muchos cometen errores garrafales en este segundo universo. Basado en mi experiencia, estos son los tres que más clientes te cuestan:

  1. Descuidar el Diseño y el Material (El “da lo mismo”). Este es el error más común. Un logo pixelado, una tipografía difícil de leer o, peor aún, una tarjeta impresa en un papel que parece una hoja de fotocopia. Lo que tus dedos sienten, tu cerebro lo interpreta como la calidad de tu trabajo. Un papel de buen gramaje y una impresión nítida no transmiten lujo, transmiten seriedad. Escatimar en esto es como ir a una reunión de negocios importante en pijama. Simplemente, estás comunicando que no te importa lo suficiente.
  2. Crear Trabajo en Vez de Soluciones (El error “anotámelo acá”). Esta escena la he visto cientos de veces: alguien pide un contacto y la otra persona, sin tarjeta, le dice “anotá mi mail: punto.fernandez.ventas.2024@…”. O peor, dicta un Instagram con guiones bajos y números. El riesgo de que anoten algo mal es altísimo. Un solo error en una letra y perdiste el contacto para siempre. Una tarjeta profesional, y más aún con un código QR, no es un papel, es una solución. Elimina el error humano, le ahorra trabajo a tu interlocutor y te asegura que tu dato ingrese a su agenda de forma perfecta. Dejar que otro anote tus datos es dejar tu futura venta en manos del azar.
  3. Mezclar Obligación con Oportunidad. Creer que porque ya tenés un talonario de facturas con tu logo, ya tenés “papelería de marca”, es un error de concepto. La factura es una transacción, a menudo un momento frío. La oportunidad está en lo que la acompaña. Como dijimos, un sobre de calidad, una nota de agradecimiento adentro, un voucher para la próxima compra… eso es transformar una obligación fiscal en una experiencia de marketing. La factura la archivan; la nota de agradecimiento o el beneficio, lo recuerdan.

Evitar estos tres errores es el primer paso para que tu papelería deje de ser un gasto y se convierta en una de tus herramientas de venta más eficientes y silenciosas.

Un saludo,

Adrián Fernández