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Mi Celular no es una Imprenta: Por Qué un Buen Diseño Necesita Más que una Buena Idea.

El punto de partida (La idea vs. El archivo)

“Del Boceto a la Realidad: Claves para un Diseño Exitoso”

 

Hoy las herramientas digitales han puesto el poder de crear en manos de todos. Con un celular o una computadora, cualquiera puede armar un diseño. Y eso, en principio, es fantástico porque las ideas fluyen. Pero como digo siempre en el taller: una gran idea es solo el punto de partida. Para que esa idea se convierta en una pieza impresa de calidad profesional, necesita hablar el idioma de las máquinas.

Veo llegar a diario diseños con mucho potencial, pero con errores técnicos que, lamentablemente, los vuelven imposibles de imprimir bien. El objetivo de esta nota no es criticar, sino todo lo contrario: es compartir algunos secretos del oficio para que el resultado final sea siempre el que soñaron.

Estos son los tres conceptos clave que marcan la diferencia entre un diseño amateur y uno profesional:

  1. La Resolución: La Miopía de la Pantalla Una imagen que se ve nítida y perfecta en la pantalla de un celular (que trabaja a 72 DPI o Puntos Por Pulgada) se verá borrosa y pixelada al imprimirla. La imprenta necesita, como mínimo, una resolución de 300 DPI para que la imagen tenga la calidad que corresponde. Es como intentar ampliar una foto pequeña: llega un punto en que los píxeles se notan y la calidad se destruye.
  2. Los Colores: No es lo Mismo Ver Luz que Tinta La pantalla de tu celular crea colores sumando luz (sistema RGB: Rojo, Verde y Azul). La imprenta crea colores mezclando tintas (sistema CMYK: Cian, Magenta, Amarillo y Negro). Son dos idiomas distintos. Por eso, ese azul eléctrico vibrante que elegiste en tu diseño, al pasar al “idioma” de la tinta, probablemente se vea más opaco. Un diseñador profesional sabe cómo “traducir” esos colores para que la versión impresa sea lo más fiel posible a la idea original.
  3. El Margen de Seguridad: El Secreto de la Guillotina Este es un error que veo incluso en diseñadores que recién empiezan: pegan los textos y logos al borde del diseño. ¿Por qué? Porque en la pantalla, con su fondo blanco infinito, se ve bien. Pero el papel se corta con una guillotina, y esa cuchilla necesita un pequeño margen de seguridad. Si los elementos están muy al borde, corren el riesgo de quedar “mordidos” por el corte, dando una terrible sensación de desprolijidad. A los diseñadores les enseñan a dibujar, pero la experiencia en imprenta te enseña a preparar los archivos para el mundo real.

“Si tenés la compu, lo hacés en un segundo”

Entiendo perfectamente esta idea y la escucho a menudo, junto con “se lo pido a mi sobrino que la tiene clara”. Tener las herramientas no nos convierte en expertos. Yo puedo tener el mejor horno del mundo, pero eso no me convierte en un chef pastelero. Cualquiera puede trazar líneas en un programa, pero un diseñador profesional estudió durante años sobre composición, teoría del color, tipografía y, fundamentalmente, sobre cómo preparar técnicamente esas ideas para que la producción sea impecable.

En Gráfica Astro, nuestro equipo de diseño no está para juzgar tu idea, sino para potenciarla. Son los traductores que se aseguran de que tu visión, esa que nació en tu mente o en tu celular, llegue al papel con la calidad y el profesionalismo que tu marca merece.

Un saludo,

Adrián Fernández