Fidelizar o decepcionar: La delgada línea del merchandising y los regalos empresariales.
Llega esta época del año y en muchas empresas se enciende la misma alarma: “hay que pensar en los regalos de fin de año”. Esta decisión, que a menudo se toma a la ligera, es una de las delgadas líneas que separa la fidelización de la decepción. Porque un regalo empresarial no es un simple obsequio; es una inversión que, como toda inversión, tiene que retribuir en el tiempo.
El primer paso, y el más obvio, es la calidad. Un producto mal impreso, una lapicera que falla o una taza que se despinta al segundo lavado, es peor que no regalar nada. Asocia tu marca con una mala experiencia. Pero el verdadero “gol errado”, el error que veo una y otra vez, no está en la impresión, sino en la estrategia: entregarle el regalo incorrecto a la persona incorrecta.
Para que el merchandising funcione, debe hacerse pensando en la utilidad final de quien lo recibe, no en lo que nos gusta a nosotros como empresa. Aquí les comparto algunos ejemplos claros de esta visión estratégica:
- Para un Ejecutivo: Su mundo son las reuniones, las notas, las firmas. ¿Qué necesita? Herramientas que se integren a su día a día. Una lapicera de calidad y un anotador elegante son perfectos. Cada vez que firmen un documento o apunten una idea, nuestra marca estará ahí, presente en su rutina profesional.
- Para un Comercio Cliente: El dueño de un local vive pendiente de las fechas, de los pedidos, de la organización semanal. Un calendario de pared o de escritorio es una herramienta de trabajo para él. Y el secreto es el timing: si se lo regalamos en enero, cuando realmente lo necesita, seremos la marca que lo acompañe en su pared durante 365 días.
- Para los Empleados de una Empresa: Buscamos generar cultura, sentido de pertenencia. Una taza con la marca es ideal. Se usa todos los días en un espacio común, refuerza el espíritu de equipo y convierte un simple café en un pequeño acto de identidad corporativa.
Como ven, cada regalo responde a una necesidad. Antes de elegir qué regalar, la pregunta clave es: ¿cuál es el objetivo?
- ¿Buscamos Fidelizar a clientes actuales? El regalo debe ser un “gracias” útil y de calidad, que refuerce su buena decisión de trabajar con nosotros.
- ¿Queremos Atraer nuevos clientes en un evento? El regalo debe ser ingenioso, memorable y comunicar rápidamente qué hacemos.
- ¿Necesitamos Promocionar un nuevo servicio? El regalo puede ser un complemento directo a ese lanzamiento, algo que lo facilite o lo recuerde.
Todos regalamos algo que alguien pagó. Ese “sobrecumplimiento” de dar un obsequio bien pensado es lo que genera una lealtad que no tiene precio. No se trata de imprimir nuestro logo en un objeto, se trata de imprimir nuestra marca en la rutina de la persona que queremos que nos recuerde.
Un saludo,
Adrián Fernández
