Glosario de Imprenta: Entendiendo Vectores, Curvas y Sangrado
Vectores, Curvas y Demasías: El “Idioma” que tu diseñador necesita que entiendas
En la nota anterior hablamos de los conceptos básicos que separan una idea de un archivo listo para imprimir. Hoy quiero invitarlos a dar un paso más adentro del taller. No para que se conviertan en diseñadores, sino para que, cuando hablen con uno, sientan la confianza de que entienden su idioma.
A veces, desde el mostrador, escucho a nuestro equipo pedirle a un cliente “el logo en vectores” o “el texto pasado a curvas”. Veo las caras de confusión. Mi objetivo hoy es traducir estos términos, que no son caprichos nuestros, sino necesidades técnicas para asegurar un trabajo de calidad.
Pensemos en esto como un pequeño diccionario para una colaboración exitosa.
- El Logo en “Vectores” (La Receta Mágica)
Imaginen que tienen la receta de una torta. Con esa receta, pueden cocinar una torta pequeña o una gigante para una boda; el resultado siempre será perfecto porque siguen las mismas instrucciones. Un vector es exactamente eso: una serie de instrucciones matemáticas que le dicen a la máquina “dibujá una línea de este punto a este punto, con esta curva”. Por eso, podemos agrandar un logo vectorial al tamaño de una tarjeta o de un cartel de ruta, y nunca perderá calidad.
Por otro lado, una imagen común (un JPG, un PNG) es como una foto de la torta ya hecha. Es un mapa de píxeles fijos. Si intentan agrandar esa foto, se pixela, se vuelve borrosa. Por eso, cuando pedimos el logo “en vectores”, estamos pidiendo la receta original para poder adaptarla a cualquier tamaño sin arruinarla.
- “Pasar a Curvas” las Tipografías (El Dibujo de la Letra)
Supongamos que escriben una carta con una caligrafía muy particular y hermosa. Si le envían el archivo a alguien que no tiene instalada esa “caligrafía” en su computadora, la máquina la reemplazará por una letra genérica, como Arial o Times New Roman, arruinando todo el diseño.
“Pasar a curvas” una tipografía es como calcar con un lápiz el contorno de cada una de esas letras de caligrafía única. Ya no son letras que se pueden editar, ahora son dibujos de letras. De esta forma, no importa en qué computadora abramos el archivo; siempre veremos el dibujo exacto que ustedes eligieron, porque ya no depende de si tenemos o no esa fuente instalada. Es un seguro de vida para el diseño.
- La Demasía o Sangrado (El Margen del Pintor)
Cuando un pintor quiere pintar el marco de una ventana sin manchar el vidrio, ¿qué hace? Pone cinta de papel en el borde del vidrio y pinta un poco por encima de la cinta. Cuando la retira, el borde del marco queda perfecto, sin ninguna línea blanca.
En la imprenta, la demasía (o sangrado) es nuestra “cinta de pintor”. Hacemos que el diseño (sobre todo los fondos de color) se extienda unos milímetros más allá del borde de corte final. Así, cuando la guillotina hace el corte preciso, nos aseguramos de que el color llegue hasta el borde mismo del papel, sin que quede ninguna rebarba blanca indeseada.
Entender estos tres conceptos es hablar el idioma básico de la imprenta. No necesitan ser expertos, para eso estamos nosotros. Pero conocerlos hará que el diálogo sea más ágil y que comprendan el porqué de cada uno de nuestros pedidos, que solo buscan un objetivo: que el resultado final sea impecable.
Un saludo,
Adrián Fernández
